Demuestra que tú, sí vales la pena,
que sin ti, todo lo que falta, apesta,
que aún te puedo sentir, más y más cerca,
porque nuestra realidad no es esa.
No imagino perderme tu “te quiero”,
ni tampoco, el menor de tus anhelos.
Que las palabras viajan en el viento,
no por débiles, sino por el tiempo.
Para qué necesito sangre roja,
soles brillantes y una luna rota,
si sólo hay que saber, unir dos gotas,
la tuya, la mía, y lo otro no importa.
Que siempre lo intento, nunca me rindo,
me hunda en el medio, pero soy yo mismo.
Si he de ahogarme, que tiemblen los ríos,
ya no hay miedo, de mostrar mi cariño.
Las oportunidades son preciadas,
al igual que seis rosas encintadas,
a cada cual, la mas bella y soñada,
voy contigo, si me das la que falta.



22 de Julio de 2008 a las 15:52
Me encantan los cuatro últimos versos o_o
Un abrazo para los dos y, por cierto, me cambié la dire del blog ^^