No siempre se presenta la ocasión de improvisar a gran escala, y pudiéndola aprovechar, que mejor manera que ir acompañados de una cámara.
Tan solo había que capturar el momento. Un destello de luz y el tiempo se detendría para siempre en el interior de un sensor digital; recuerdos almacenados en memorias flash. En total fueron 207 momentos atrapados en pocas horas, entre risas y muy poca gente.
No soy nadie en un mundo de nadies, donde no puedo dar consejos porque yo los tengo que devorar para seguir adelante. Devorar y hacer caso, omiso. He quedado inmortalizado, flotando en el tiempo, en el aire nocturno que ya no está, al igual que quedó inmortalizado pero ausente quien disparó la máquina de detener el tiempo.
Yo no se cuanto durará este estado de felicidad inducida por otras personas, pero espero que dure mucho.
PD: Repito segundo, aunque la mayoría ya lo sabría…
La canción va con dedicatoria a unas cuantas personas, ellos ya se darán por aludidos ;)
AdT: Sí, la canción la recordé leyendo tu blog Jorge, pero ya la conocía xD
¡APROVECHAD LO QUE QUEDA DE VERANO INSENSATOS!
(la foto se merecía un post)








