Todo el mundo ha tenido infancia, y aunque yo siga en ella, siempre tendré espacio en mis gigas de memoria, para guardar canciones de los dibujos que marcaron y volverían a marcar mi vida. Al estilo que os tenemos acostumbrados, que es el de Fat Tony Aguilar, estos son mis 10 recuerdos más maravillosos de cuando tenía la habilidad de no parpadear, hasta que no acabasen los dibus y de comerme 2 envases de natillas sin mirar el recipiente.
10] Campeones (Capitán Tsubasa: Las Aventuras de Oliver y Benji)
Veíamos a Oliver correr campos transcontinentales y a Benji parar balones ovalados con una llamarada alrededor. A partir de esta serie de dibujos animados, comprendí que los jugadores sudan la camisetas ante tales campos de proporciones desmesuradas. Siempre había en la pandilla 20 y la madre que querían ser Oliver y tan sólo 1 pringao que se escogía a Benji. Era normal, ante similares disparos cualquiera ponía la cara para recibir, el símbolo de nike en todo el careto.
9] Los caballeros del zodiaco (Saint Seiya)
Peleas interestelares en las que un grupo de masocas, deciden proteger a una chica de pelo morado, recibiendo ostias hasta en el carné de conducir. Se trataban de unos dibujos, de estilo manga, de sangre por doquier y de combates en los que nunca se llegan a matar -salvo el todoresucirtado Fénix- pero que mínimo deberían haber quedar todos tetrapléjicos, antes tal cantidad de galletas y puñetazos gratuitos. Supuestamente la fuerza del cosmos, hacía que no les doliese los múltiples traumatismos, menuda trola.
8] Willy Fog (La vuelta al mundo de Willy Fog)
Un león que tiene que conseguir dar la vuelta al mundo en 80 días, acompañado por un gato, un ratón y una pantera negra que tiene por novia. El león, que tiene pinta de mujeriego, consigue escapar a las tretas de su adversario. El recuerdo de esta serie para casi todos, es bastante enternecedor, en la que todos recordamos la cabecera y el final del capitulo, con Tico cantando sílbame. A mi me traumatizó pues por entonces, el menda lerenda, no sabía silbar.
7] Érase una vez… los inventores (Il était une fois… les Découvreurs)
¡La cantidad de “Érase una vez…” que había! Que si los inventores, que si el cuerpo humano, que si la ciencia ,que si los puteros. Había para todos los gustos y colores. Pero yo me quedo con este, en donde personajes de la talla de Newton -recibiendo el estereotipado manzanazo en la cocorota-, o Edison, creando la primera bombilla, o Mendel, con sus guisantitos. Dibus entretenidos, que tus padres te ponían para ver si el día de mañana inventabas alguna droga dura, que les sacara de pobres.
6] Chicho terremoto (Dashu Kappei)
Cabroncete de escasa altura, que solía jugar al baloncesto, cuando no se dedicaba a levantar faldas y ponerse cachondo con la ropa interior femenina. Las prefería blancas, las bragas, y a ser posible sin palominos -no es listo ni ná-. Este pequeño hijo de puta, consiguió que uno se pasara 2 horas en la cancha de baloncesto del barrio, hasta que conseguía meter un triple, para decir por fin la frase de “¡tres puntos, colega!” pensando que alguien te estuviese haciendo caso y todo. Mención especial, al chucho que le puteaba sin cesar, Bobi.
5] Aventureros del aire (Tale Spin)
Oso seboso que era capaz de volar una nave, atravesar un desfiladero, y comer sin parar, acompañado por un osito que tenía las mismas cualidades excepto la de glotón, aunque en camino iba. Estaban a las ordenes de la vellosa Becky, la cual después de sacar el titulo de empresariales, no se la ocurrió mejor idea que contratar a los 2 osos más vagos del mundo. La verdad es que se trata de una serie disney, por lo que lo extravagante, estaba asegurado.
4] Los trotamúsicos (Los cuatro músicos de Bremen)
Un gallo que toca la guitarra, un gato saxofonista, un perro trompetista, y un burro que era capaz de tocar la batería sin baquetas. Los 4 animalucos, al lema de 1, 2, 3, 4 somos 4, -que solían repetir hasta la saciedad- se enfrentaban a todo tipo de peligros mortales en las que siempre salían indemnes y victoriosos. Me chiflaba Koki, el gallo, capaz de fornicarse a todas las gallinas del corral y salir tan pancho de allí. Posdata, nunca pongáis a un burro el nombre de tonto, pobrecito.
3] D’Artacan y los tres mosqueperros (Wanwan Sanjushi)
Uno para todos y todos para rufo. La aventura de un perro que quiere ser mas-que-perro, a la par que se beneficia a Julieta, una pedazo de perra del 15. El joven D’Artacan, aprende de 3 grandes mosqueteros, Amis Ponto y Dogos. Duelos de esgrima, monseñores rojos con cara de perro y un toque de humor, están unidos a esta serie animada. Tampoco me olvido del malo maloso que toda serie de dibus suele tener. A uno le entraban ganas de comprarse un mosqueperro en la tienda de animales de la esquina.
2] Dragones y mazmorras (Dungeons & Dragons)
Menuda infesta ingesta de cocaína que se marcaron los amigos. Si no, como se explica que al entrar en una atracción de ferias, aparezcas en un “mundo fantástico, lleno de seres extraños”, con un amo con cara de mono, que les da armas mágicas para matar dragones. Era normal que estos drogadictos vieran dragones, no me extraña. La cosa es que cuando están apunto de volver a su monotona vida como adolescentes americanos, siempre hay algo que se lo impide.
1] Dos fuera de serie, Juana y Sergio (Attacker You!)
Juana y Sergio y viceversa. Un hombre, una mujer y voleibol, ¿qué mas se le puede pedir?. Mejor, ¿qué se le puede quitar? Pues que son felices para siempre. Eso no se lo cree nadie, ya me dirán cuando les llegue el recibo mensual de la hipoteca naranja del Matias Prats Naranja -tu otra factura y cada día, la de más gente-. Siempre cuando alguien de la pandilla le molaba una tía, estábamos ahí los desgraciados de turno, cantando “Manu y Pepa son ahora los enamorados, Pepa y Manu que se aman con el corazón”


