“Sólo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre así será“
John Keating (Robin Williams) en El club de los poetas muertos
Aún así hay personas a las que se les ha olvidado soñar. Otras, como yo, a veces confunden los sueños y lo real.
John Keating (Robin Williams) en El club de los poetas muertos
Aún así hay personas a las que se les ha olvidado soñar. Otras, como yo, a veces confunden los sueños y lo real.
Antes de nada, decir que si has llegado aquí buscando cómo quitarte el enrojecimiento y la dilatación pupilar debida a la gran fumada que te has pegado, este NO es el sitio. Prueba aquí. Si después te quieres quedar y acompañarnos, bienvenido seas ;)
” Luces que titilan en la calle de la desesperanza.
Musas a la deriva, un mar de sueños rotos
columnas de humo en el horizonte de la vida
sonrisas forzadas, gritos arrancados;
susurros que solo me cuentan mentiras. “

Con una volverás a la triste realidad. Con la otra soñarás para siempre, pero todo será una bonita mentira.
En el Matrix de las maravillas ¿Tú que pastilla eliges?
Alice vs. Matrix - didisart
Es placentero el tacto de la verde hierba, el sol de lleno en la cara, música de fondo y la mente en blanco. Es de ilusos pensar que nada es para siempre, pero es de tontos no ser un poco iluso a veces. La ilusión, al igual que la esperanza, son motores que mueven el mundo a nivel personal.
Todo lo posible para que la melancolía no se transforme fácilmente en ira.
La maravilla no es soñar despierto, sino despertarse en un sueño.

Foto: © Lana Slezic/Panos Pictures
“Bajo el palio de la luz crepuscular
cuando el cielo va perdiendo su color
quedo a solas con las olas espumosas
que me mandan su rumor”
Para aquellas personas que alguna vez, junto a mí, se quedaron mirando al horizonte sin palabras que decir.
H.
Y a mi me hicieron tal pregunta, como a todos alguna vez, y contesté que quería seguir siendo un niño. Luego fuí capaz de razonar y darme cuenta que no era posible, había que crecer, entonces dije que quería ser pensionista, pues es casi lo mismo ^^
Ahora me conformo con se cualquier cosa mientras me dejen soñar.

“A la mierda la vida, yo sigo soñando”
Y cuando tenga tiempo, además de soñar, escribiré otro ensayo. Por ahora me muevo entre celulosa impregnada de tinta.

Abro rápidamente los ojos, me inclino para ver si era verdad… NADA. Otro sueño más que se suma a la lista de los que ya perdía la cuenta.
Me relajo y me tumbo otra vez, con la esperanza de que me pueda dormir lo que queda de noche, antes de poner camino a Dios sabe dónde. Miro el despertador, hasta los segundos de un reloj digital parecen hacer “tic-tac” y se afanan en no dejarme emprender mi viaje acompañado de Morfeo. La luna parece estar esta noche con fuerzas, pues por la ventana parece que el sol esta en su ecuador, y son sólo las 4 de la madrugada. Una vuelta, dos, tres….imposible.
Me levanto, meto con miedo los pies en las zapatillas de casa (nunca sabes lo que te puedes encontrar dentro, hay un mundo ahí) y decido dar un paseo interminable por el pasillo, como si no lo conociese.
Cada hora que pasa bajo mis pies es apenas un minuto en la realidad. Esto no puede seguir así. Me resigno y me voy a desayunar, siendo apenas las 5.
Que le vamos a hacer, dormir es la manera más tonta de perderse la vida.