Para la próxima vez me acordaré de apagar el móvil por la noche. Dormidito como un niño y de repente, a las 4 de la madrugada un SMS de un tal 5498. Me acordé de todos los santos del calendario por no haber de silenciado el teléfono. Intrigado hago un intento de lectura entre las 40 capas de legañas.
Que bien que seas la caña porque quiero conocerte y pasárnoslo bien que me dices
Esto… ehm. ¿Quien te ha dicho que soy la caña? Pero si soy un jodido muermo. Me encanta estudiar en verano y trabajar de gratis. Lo más divertido que he hecho es quitar la piel de las patatas, ¡sin pelapatatas!. Total que hago memoria de qué imbécil puede enviarme este mensaje. Miro el número de origen y se me hinchan aún mas las pelotas. Encima de enviarme publicidad -y de haberla bloqueado por parte de los azules estos- a altas horas, por ningún lado del mensaje indica el precio que costaría contestar al SMS (p.e.: 1.2E + iva). Nada. Me entran ganas de contestarle con algún “tu p*** madre”, pero ni hay dinero, ni ganas. Así que me recuesto sobre mi almohada y finjo que ha sido un sueño. Pasa el tiempo y los sueños húmedos, y llegada la hora de despertarse, me levanto como un girasol más.
Intento recordar sueños, -sobre todo a la vecinita esa que aparecía, OMA, ¡QUE RICA QUE ESTABA!- pero nada. Releo el SMS e inmediatamente mi buzón de entrada, me da los buenos días con otro mensajito.
Espero que estés aun interesado? Si es que no, me podrías decir por lo menos lo que no te gusta?
Siento defraudarte, pero no me interesas. No me gustan las desesperadas. Tengo el número de un amigo que… bueno mejor no. Por momentos estoy a punto de mandarla a tomar por c***. Pero no, es lo que ella quiere. Haré como si no hay ningún problema entre nosotros, como haría cualquier tío.Hoy por la tarde vuelvo a recibir un regalito. Todo ilusionado, pensando que es el banco, que quiere darme la noticia que mis acciones en Iberia se han multiplicado por infinito y que soy muchimillonario. Pero no, vuelve a ser la pesada de turno. Me creo que no es un robot por el hecho de que ellos no dicen porfa, ni aunque les maten. Con cara de pocos amigos lo leo.
Oh porfa!! me hace falta tu opinión si no, no se que hacer, no me dejes colgada!
Colgada, hija de la grandisima … Ya me calmo y me pongo a pensar, si es un robot, tiene sentimientos. Si es una tía, ya los trae de serie los sentimientos. Pienso en que tiene corazon y aunque sea sólo por lástima, decido contestarla de la forma más diplómatica que la situación permite.
Múerete

El Club de la Lucha (Fight Club)

