Lo que decíamos de naturaleza

Rally Fotográfico 1: Naturaleza - Por H.


19 de Junio de 2008 a las 0:43 Al teclado H.

Mi turno.

Este rally fotográfico improvisado y a contrarreloj me ha gustado. Tendría más fotos ( y mejores ) si no hubiese tenido que luchar contra 40º a la sombra (aproximadamente) y la deshidratación. La idea - de A. , todo hay que decirlo - me ha parecido buena y espero que se repita, aunque avisando y que alguien se anime a participar.
Sólo tuve que salir de casa, cierto, pero en las mías no hay tanto agua (claro que podía haber ido al río, está a 5 minutos….pero eso para otro rally ;-) )

Rally Fotográfico 1: Naturaleza - Por A.


19 de Junio de 2008 a las 0:40 Al teclado A.

Como no teníamos otra cosa mejor que hacer, se nos ocurrió ir a tomar el fresco y hacer unas cuantas fotografías ambientadas en la naturaleza, en lo que denominamos el primer “Rally fotográfico de Pupilas Dilatadas”. Cada uno plasmando su idea de naturaleza.

Mientras que un servidor se ha tenido que desplazar, en bici durante 2 horas y media el otro individuo solo tuvo que salir de casa. Aquí tienen mi recorrido, en una de las rutas por caminos de piedras y carreteras comarcales de mala muerte.

Espero que lo disfruten

PD: Estoy haciendo una colecta para una cámara nueva. Envien un mail a la dirección de contacto del blog para sus donativos
PD2: Sí, que pasa, un tanque es naturaleza, bélica pero naturaleza

O₃


12 de Septiembre de 2007 a las 20:43 Al teclado H.

El lejano olor a ozono despejabas las dudas y no dejaba opción a cábalas. No había vuelta atrás, había que pasar página y resignarse. A pesar de oficialmente ser verano, la tormenta y la lluvia no daban tregua en estas tierras del suroeste. Pero esta vez no traían tristeza, como acostumbraban años atrás; no, esta vez eran esperadas.

Para mi personalmente significaban un gran paso, el pasar la página tan emborronada que hasta ahora había usado para escribir mis momentos. Ahora era la naturaleza la que daba la señal esperada como si de un dios se tratase, para cambiar la zanahoria al burro y que este siga caminando, pero esta vez no era una zanahoria lo que lo mantenía en vilo, sino una orquídea.

 

orquidea

Faltan 5 días para volver a la rutina, cosa que echo de menos, porque aunque me cueste admitirlo, al final siempre necesito una rutina para poder seguir adelante. Claro está que las vacaciones están muy bien donde están.

Para poner un buen broche y dar por finalizado este verano, las fiestas de mi segundo pueblo. Espero que sea una gran despedida.

(Con la vuelta a las clases, volverán las oscuras golondrina el ensayo y la poesía barata a dibujarse en mi papel)

Principio de inducción


5 de Septiembre de 2007 a las 0:17 Al teclado A.

 

 

El Ojo

Viajando hoy en el bus, recordé una breve conversación, sobre máquinas, humanos y naturalezas. Cuando una máquina comete fallos no es culpa suya sino del humano que la ensambló. Lo mismo ocurre con el ser humano, no es perfecto, si la naturaleza ha cometido errores.

Supongo que el tema esté me vino al coco al ver a un buen hombre pasar calor, me explico. Este señor se sentó delante de mi, pegando al pasillo, observando la ventana por donde entraba un sol abrasador. Lo más normal hubiese sido cerrar estas cortinillas de los chinos que traen todos los autocares de serie. Tener tenía manos, pero otra cosa era la acción.

Por un momento pensé que estaba un poco fastidiado. Sudando más que un pingüino en el desierto. Me quede un rato más clavando la mirada en sus actos y pude comprobar como estaba temblando, de los escalofríos que le recorrían. Un proceso febril le diagnostiqué hablando desde el empirismo puro, pues no pretendía molestarle, aunque la ayuda no se la hubiese negado.

Pasé en 5 minutos de pensar en imperfección a pensar perfección. Si las máquinas son perfectas, es por que quien las construye es sangre de su mismo aceite, su propio reflejo. Por lo que si el ser humano roza la perfección es por que su creador, la naturaleza, alcanza también esa escala en el mayor de los grados. Terminé anotándolo en la PDA, pero se me colgó…