A veces todo es tan perfecto que no parece real. Alzar la vista en la fría noche y descubrir que las estrellas por fin significan algo. Ese segundo, aunque sólo sea ese segundo, de sentir que nada falla y todo es un engranaje perfecto haciendo clic tras clic mientras los piñones encajan.
Y como decía el profesor de los poetas muertos: La poesía no se puede medir. Para mí la poesía ni se crea ni se destruye, al igual que la materia, simplemente se transforma. De sentimientos y remordimientos a bellas rimas en un par de versos. Colección de ira y melancolía, de amor y deshonra, de tristeza y delicadeza, todo en un mismo papel, cambiando de orden unas pocas palabras… para así llegar a la regla de oro, la de que no existen reglas.
IMPROVISAR: no se puede atar la vida a unos planes, ni dejar que el destino elija. ¿Lanzar la moneda al aire es signo de cobardía? No es pregunta retórica. Por desgracia esta de moda confundir el valor con la falta de cordura.

Porque a veces lo importante no es desde cuándo nos conocemos, simplemente que nos conocemos.
Y todo porque hoy estoy de buen humor :)
¿La canción? The Fratellis - Flathead
¿La foto? Ya una tradición…



