Lo que decíamos de curiosidad

Ciencias urbanas


18 de Junio de 2008 a las 2:49 Al teclado A.

Engañado, así me sentí yo al descubrir la verdad. Engañado por ingenuo. Por creerme lo que me dicen, o lo que quieren hacerme ver. Pero empecemos desde el principio…

[Flashback]

Estando yo en el colegio, nos llevaron de visita, a una carpa instalada en el recinto ferial. Se trataba de una exposición de ciencia, en la que aparecían múltiples experimentos y curiosidades relacionados con la física, la química o con la astronomía.

Por aquella época, el pequeño A. quería ser inventor de artilugios que hiciesen la vida más fácil, o que por lo menos se moviesen. Tenía un cuaderno cuadriculado que se llamaba “Cómo” en el que hacía bocetos sobre cómo funcionaban como creía que funcionaban aparatos que iban desde un semáforo, hasta una máquina de coser. Recuerdo el que hice del ascensor. Mi hipótesis se basaba en que el ascensor estaba sujeto a tantas cuerdas de acero numeradas, como plantas tenía el edificio. Al ir a un piso, la cuerda que tenía ese numero reaccionaba, y las demás la seguían. Joder menuda imaginación que tenía.

Volviendo al hilo, me apasionaba la ciencia y sus misterios. En aquel recinto de tela plástica, pude observar numerosos fenómenos. Todos llamaron mi atención exceptuando los referidos a la geología, los cuales me parecían aburridos (no había nacido yo para tocar piedras). Entre cutre-péndulos de Focault y efectos Dopler hubo uno (que casualidad) que despertó mi curiosidad que era el fenómeno de coriolis. Una especie de grifo situado en el borde circulo que daba vueltas en sentido antihorario. La punta del grifo apuntaba al centro de la plataforma circular giratorio. Y el chorro que salía  mientras giraba se torcía levemente a la derecha y no a la izuierda como todos supusimos al principio. En el panfleto que mangué nos dieron aclaraba que el efecto de Coriolis se trataba de una fuerza que era producida por el movimiento de rotación de la tierra.

Hasta ahí todo bien, hasta que uno de los que estaban allí nos comentó el ejemplo de los remolinos que se forman en el desagüe de cualquier hogar. En el polo Norte al vaciar un fregadero el agua escapa en sentido de las agujas del reloj y en el hemisferio Sur al contrario, mientras que en la línea del ecuador, si si justo en la línea, ni un milímetro mas ni uno menos, no formaba corriente alguna salvo la de escape. Leyenda urbana que nos creímos como niños de E.G.B que éramos.

La fuerza de coriolis es una fuerza aparente, y no es real. Un fenómeno o fuerza, es ficticia cuando es percibida por dos observadores, uno situado en el sistema y otro situado fuera de él. En cambio es real cuando ambos observan lo mismo. Intentaré explicar esto lo más coloquial posible.

Un piloto verá que lo que se mueve es el suelo y no él. Mientras que uno que se encuentre fijo en la superficie percibirá que lo que se mueve es el avión. El movimiento inercial del avión es aparente. En cambio el cambio de temperatura que los dos perciben es real.

¿Por que el efecto de Coriolis es aparente? Lo que nosotros observamos es diferente a lo que percibe un marciano en su platillo volante fijo a un punto del espacio. Estas 2 animaciones lo ilustran mejor.

Mientras que la de la izquierda es un observador fijo, la de la derecha es el que se encuentra en el sistema rotacional. No contemplan lo mismo, es por lo tanto una fuerza ficticia o aparente.

He soltado el rollo padre, para conocer el origen del mito. Haciendo una analogía un hemisferio podría ser el círculo azúl y la bola suspendida en el pendúlo sería el líquido que se derrama por el desagüe. Es fácil llegar la conclusión  de que puede girar en dos sentidos diferentes; hemisferio Norte y hemisferio Sur. En las dos animaciones de arriba se corresponden con el Norte.

Parece que estoy apoyando la creencia del giro de los desagües, pero el porqué de que la fuerza de coriolis no los afecta es sencilla. Esta es miles de veces inferior, a lo que tendría que ser para que modificase el giro en dichos sistemas. Hay mas fuerzas presentes que determinan, el giro, o no giro en un sumidero.

La teoría de Coriolis sólo es aplicable a grandes sistemas, tales como océanos, o corrientes de aire y únicamente en grandes periodos de tiempo. Incluso en borrascas la fuerza de coriolis es incapaz de tomar partida en el giro de las mismas. Mi bañera, ni es del tamaño del océano Pacífico ni tarda en vaciarse dos días.

Como nota al canto existen personas que se creen esta leyenda por el mero hecho de haber visto a un ecuatoriano hacerles el truquito.

No creáis todo lo que os dicen, investigad, volad, y romped los límites de la curiosidad.