Han sido, y son la revolución de Internet. Para los que no sepan de que páginas hablo, mencionaré las más conocidas (Youtube, Facebook, Digg, Menéame, Fotolog … ) Todo lo que acabase en 2.0 era sinónimo de progreso, de nuevas tecnologías al servicio del usuario de la Web. Me acuerdo cuando apareció este “maravilloso” término. Nadie tenía ni la más putísima idea de que implicaba la era dos punto cero, y en que medida nos iba a afectar. Decían que iba a ser una revolución, que nos íbamos a ir por la pata baja, que nos harían falta sentidos para poder apreciar de verdad lo que estaba por llegar. En realidad ahora que ya estamos en ella, lo que nos faltan son manos, para poder mantener la Web 2.0.
Como “bien” leí por ahí, el verdadero significado de este numerito era que se pasaba de un sistema en el que una web era mantenida por una o varias personas encargadas que recibían dinero por ello, a uno en el que los usuario de manera no lucrativa mantienen esa web mientras una o varias personas se hacían muchimillonarios. Pero para gustos… las opiniones y el tema que quiero tratar no es este. La cuestión es lo que enmascaran en ciertas ocasiones dichas redes sociales. A veces de forma intencionada.
No pretendo generalizar, simplemente poner el ejemplo de algunos portales de amigos, en el que cuantos más amigos tengas más mejor eres. En el que de esos 300 contactos, solo 6 son tus amigos y 1 tu gran amigo del alma. ¿Para qué los otros 293? ¿Por que no etiquetarlos de otra forma, no sé, como conocidos, que es como les llamaríamos en la realidad?. Simplemente, porque a casi nadie le agrada la idea de “ser el conocido de tal”. En éstas redes, suena hasta despectivo y todo. Aparte de que los que se encargan de su administración no darían esa opción, ya que se estarían tirando piedras a su propio tejado.
Como ya sabéis soy un brainmaniac, o lo que es lo mismo un masoca de los experimentos. Para demostrar mis palabras, procedí la siguiente prueba en unas red social, que para evitar querellas su identificación la llamaré Tuento. Los pasos fueron los siguientes:
- Cambiar la fecha en la que mi madre me parió -con esto conseguía, que no apareciese la alerta de cumpleaños en cada uno de mis contactos-.
- Esperar al verdadero día de mi cumpleaños -hoy-.
- Los que sí considero amigos -la mitad de ellos no tienen ni Internet- me felicitarían mediante un sms, teléfono, en persona, msn, mail, y de entre todos esos medios por el Tuento (suposición xD). Habrá también gente que nunca ha sabido cuando es, porque no se lo haya dicho.
- Los conocidos, amigos de…, ex, directamente ni se acordarían por no aparecer en su área de notificaciones.
Vaticinio que el número de comentarios, será muy bajo o mejor dicho nulo. Los datos finales de este experimento no son concluyentes. Simplemente es una forma de comprobar hasta qué punto somos capaces de desengancharnos del sistema, 2.0 y ser autosuficientes (o mejor dicho, acordarse de una fecha).
Quiero dejar claro, que quien no se haya acordado, no significa que sea un mal amigo, ni nada por el estilo. A todos siempre se nos puede olvidar. Y a mi también (y unas cuantas veces xD).
Yo sé quien tiene la etiqueta de amigo y la etiqueta de conocido … como todos



