Lo que decíamos de bueno y malo

Peros


8 de Julio de 2008 a las 16:22 Al teclado H.

Reproductor de audio.

Esos brillantes puntitos en el cielo rompían la monotonía del cielo nocturno. Poder ver las estrellas era un verdadero lujo, fuera del alcance del día a día de un “habitante” de la gran ciudad.

La mayor parte del año era una triste marioneta preocupada por cosas absurdas de nombres jodidamente enrevesados, los cuales me pasaba gran parte del día introduciendo en el ordenador para tener mis informes a punto, no ser despedido y poder seguir comiendo esa porquería precocinada envasada al vacío.

Pero ahora podía olvidar eso por un instante; estaba a kilómetros de todo núcleo de población mayor a 1000 habitantes, nada llenaba de humo el aire, se oían animales (animales que no fuesen únicamente palomas revoloteando sobre el pedregoso suelo de una plaza cualquiera) y la brisa acariciaba mi cara mientras fijaba la vista en ese inmenso cielo que siempre está ahí y nunca, debido a nuestros problemas absurdos por cifras inventadas o líneas imaginarias, podemos ver.

Ahora pienso, ese yo no existe, es mera invención, yo ahora soy el tipo tirado en el campo, no vivo en la ciudad, miro el cielo cuando quiero y me río de todas esas cifras; provoco la ira y me río a carcajadas por ello, lamentablemente para algunos no me hace sentir mal, al contrario, pero lamentablemente parece que todo cambiará.

Pero ¿y si no me fuese? ¿y si siguiese mirando las estrellas?

Pero ¿y si la vida no fuese como siempre te han hecho pensar que era?

Si piensas que tan solo es un día más, será tan solo un día más.

Night sky

Foto: When the sun goes down, the stars come out to play , _belia

Yo soy tonto


6 de Julio de 2008 a las 23:55 Al teclado A.

Yo soy tonto

Si tengo que elegir entre que me llamen tonto o que me llamen bueno, prefiero la primera opción. Principalmente porque que te llamen bueno, implica que además de tonto, eres incapaz de decir un “no”. Es un problema de los gordos. Las personas que no son asertivas, tienden a acumular agresividad. Hasta que explotan y salpican a los que no tienen, seguramente, culpa alguna.Cuesta más decir un “no” que un “sí”. Por eso, hay que aprender a decir que no, de la manera en la que la otra persona no se sienta agredida.

Curiosamente, el otro día en un bar, a un amigo le pusieron una Coronita medio congelada y el tío se lo pensó si decirselo al camarero. No lo pensaba fríamente. Le estaban dando un producto defectuoso por lo que, sí o sí, había que tocar los cojones al barman de turno, para que se lo sirvieran, como dIOS manda; en estado líquído más de 99%. No tardó ni 5 segundos en salir mi lado dictatorial, para que se lo tirase dijese al camarero.

La actitud de mi compañero fue pasiva por el hecho de no ofender. Otros en cambio, hubiesen caido en el deporte olímpico, de lanzamiento a la cara del de detrás de la barra, que aunque fuese sido divertido -para todos los demás- se hubiese caído en un comportamiento agresivo. Pasividad y agresividad son los extremos en la actitud a la hora de comunicarse. ¿Y cual es el punto medio de la escala?

Asertividad

Autodefinido


7 de Mayo de 2007 a las 19:21 Al teclado H.

Ying Yang

Pensemos por un momento en la parte más oscura de la vida, bueno mejor de la sociedad. Sí, esa parte por la que algunos se arrastran (y cuando lo definen se excluyen de la definición). Manipulación, extorsión, gloria, fama, dinero, lujuria…

Están detrás de cada esquina acechando y son una de las piezas que, queramos o no, mantienen en pie el sistema. Es como el yin y el yang, blanco o negro, lo bueno y lo malo…

Decadencia, degeneración, énfasis, oscuridad, mentiras, desazón, problemas, esquivar, mirar al frente, cabeza alta…

Mover unos hilos y tener el mundo a tus pies, ser nombrado, ser odiado por envidia, tanto que algunos desearían tu muerte; jugar a ser quien te de la gana, y como tablero este mundo. El aire no está hecho para mover hélices ni elevar alas, sino para rozar desafiante el semblante de mi ser mientras miro al cielo sabiendo que sólo hay nubes, y más arriba, está vacío y tan lleno a la vez. Si me caigo no me levanto, sino que reduzco la altura de todo y continúo a gatas

No se muy bien lo que quería escribir, y he dejado al teclado hablar por mí. Es una mierda de post, pero se está tan a gusto en la cima de la nada…

H.