Imagina por un momento que todo te va bien. Tienes una mujer que te quiere, un trabajo que te gusta, unos hijos por los que darías tu vida, salud de hierro, dinero a mansalva unos colegas fieles cerca de ti, tu zumito de naranja recién exprimido y colado todas las mañanas y una conexión a Internet simétrica digna de los países del norte de Europa. No me negaréis que es una buena definición, de lo que es "irte bien las cosas". Pero a caso, ¿no os surge la idea de que todo eso es efímero? Que nunca tus acciones estarán siempre al alza, y que habrá momentos malos.
Sinceramente es algo de estadística, aderezada con unos toques de destino. Es como jugar siempre al rojo en la ruleta. Tarde o temprano saldrá negro. Si bien decía mi abuelo de que todo lo que sube tiene que bajar, es algo por lo que hay que agradecer cuando no hay nada de lo que quejarse. De aquí salen muchas filosofías y creencias humanistas. Que si Carpe Diem, que si el cuento de el elefante y la hormiga y la cigarra, que si la lechera y su imaginación perversa. Sed libres de elegir vuestra forma de vida pero agradeced lo bueno que tendréis, por que algún día podréis perderlo todo.
Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Elige hipoteca a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?
Yo no tengo heroína, pero tengo un teclado qwerty.
Ya se que diréis que prometí un ensayo. Ya llegará, tiempo al tiempo (cosa que por ahora no tengo). Me gusta estar como ahora, sin tiempo para poder pararme a pensar nada.
Una musa se desnuda y yo la ignoro, incluso dejo de escuchar la música de fondo. Pero ya no importa, si la vida me sonríe y los demás no se quieren dar cuenta, no es problema mío. Sentirse bien, y el presente en "pause".
Por cierto, recomiendo ver todas las películas de Sofía Coppola , como la que ilustra este post (post que me ha servido para tomar tierra antes de ducharme y volver al difícil estilo de vida veraniego que mantengo desde hace un mes). Me disculpo eternamente ante l@s lectores/as de este blog (si queda alguno...) porque ni encuentro el momento ni las palabras fluyen como debieran para poder poner una entrada nueva todos o cada par de días.
Que le vamos a hacer, WELCOME TO THE SUMMER
AdT: Recuerdo que las canciones que acompañan a algunos post se pueden descargar pinchando en el nombre de la misma, junto al icono Además ya me encargaré de hacer algún día una recopilación con la banda sonora de P.D.
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