El gran Lebowski
Una tranquilidad, sin preocupaciones. Sin trabajo y como única obligación, si se puede llamar así, el jugar a los bolos. ¿Qué más se le puede pedir a la vida? “El Nota” no lo sabe y ni se lo plantea, el es feliz como está.
Este individuo es el punto máximo de la egolatría mezclada con la sencillez y la satisfacción plena. Conformarse y punto. La postura de “El Nota” ante la vida ha creado hasta una religión propia: el dudeismo.
Hoy tenemos una película dirigida por los hermanos Coen, tan de moda ahora por incluir a Javier Bardem en su última película. Apodada “la primera película de culto de Internet”, no es para menos: diálogos paranoicos y escenas de absurda psicodelia, encajan a la perfección con los estilos de vida de los personajes, cada cual más extravagante; el humor absurdo y una banda sonora que incluye canciones como “Hotel California” de los Gipsy kings.
Algunas frases inolvidables:
-Maldita sea Walter, ¡eres un puto gilipollas! Acabas convirtiendo todo en una parodia tío. ¿Qué era esa mierda del Vietnam? ¿Y qué cojones tiene que ver este asunto con el Vietnam? ¿De qué cojones estabas hablando?
-No me gusta tu cara de capullo, ni tu nombre de capullo, ni tu conducta de capullo, y tampoco me gustas tu…capullo

Por supuesto, muchas veces a todos nos dan ganas de aparcar el mundanal ruido y sin más preocupaciones decir: “Que se jodan Nota, vamos a la bolera.”




16 de Enero de 2008 a las 15:40
Mmm… Serías buen crítico de cine H. ^^
Continúa lo que me pasaste, tenía buena pinta… Aunque lo mismo la Revi te llama nazi, ¡a saber!
¡Besitos a los dos!