No os a pasado alguna vez que estuvieses en el momento justo, y en un lugar precioso y lo que pensabas que fallaba era la otra persona, que no era la adecuada. No os engañéis, las otras dos cosas también fallaban, por que:
1º No todo lo justo es lo correcto. Un dedo entra justo por el culo y no es lo correcto.
2º No todo lo precioso es lo correcto. Un lingote de oro es precioso siempre y cuando no estén tus pelotas debajo.


