Hoy es la noche mágica. Y no me refiero aquella en la que vienen Melchor, Gaspar, Baltasar y Carrefour, no. Tras haber entrado el verano, viene ella. Todos los años igual, aparece ante mi, después de muchas semanas sin saber nada de ella y me deja sorprendido.
Los más sabios de mi comunidad de vecinos, dicen que concede deseos. Tan sólo hay que saber pedírselos. Es fácil. Una forma es escribirle en un papel lo que más anheles, doblarlo y quemarlo posteriormente, para más tarde recoger las cenizas y enterrarlas en una maceta que contenga una hermosa planta. Todo esto alrededor de las 0:00 de esta noche.
Tras hora y pico de retraso y con el miedo que que lloviese, nos encontrábamos en medio de 12.000 personas saltando al unísono, al tiempo que veíamos el regreso de Extremoduro a su tierra, después de 13 años sin volver.
Así empezó todo (lo he sacado de youtube, yo estaba en las primeras filas y en todo el medio):
Y así sonó Dulce Introducción al Caos, la primera canción de lo que será su próximo (y aún sin fecha) nuevo disco. La publicaron en su web, y pocos días después todo el mundo se la sabía:
En resumen (y muy resumen, sigo agotado y en el cesto de la ropa sucia hay zapatillas, pantalones y camisetas con kilos de tierra/barro y cerveza que caía del cielo en forma de lluvia) una noche inolvidable, para un concierto difícilmente repetible.
Y aunque las últimas gotas de lluvia de una primavera muy melodramática se empeñan en mojar el día, ya huele a verano.
Las clases han acabado, los exámenes hechos y la suerte ya está echada (hasta el martes ni idea).
Ha sido un último mes muy raro, nada estaba en su lugar. Descontrol mental y había que centrase en los estudios ( menos mal que A. resurgió y mantuvo esto en pie). La verdad es que se ha hecho lo que se ha podido, en el último momento; son las penas y el día a día de un vago que no escarmienta.
Y entre altibajos emocionales debido a los estudios, doy gracias a quienes ayudan a hacer el camino más llevadero.
Pues eso ha sido mi ausencia con causa, ahora le toca a A. prepararse sus exámenes de la uni de junio.
Luego Rusia compró a base de polonio ganó Frikivisión, en vez de Grecia que se lo merecía (mira mira Kalomira ^^) y ya se acaba el día del orgullo friqui, que ha sido dignamente celebrado.
La canción esta vez va dedicada al eNano por llamarme para animarme, para Raquelilla por más de lo mismo y estar a mi lado, para LJ por confiar en mí y para tooodo 1ºB/2ºD por dos grandes e inolvidables años.
Walter B. Jehová, por cuyo nombre no pido disculpas, pues en realidad ese era su nombre, había sido un solipsista toda la vida. Un solipsista -por si acaso no conoce la palabra- es alguien que cree que él es la única cosa que realmente existe, que las demás personas y el universo en general sólo existen en su mente y que si dejara de imaginárselos dejarían de existir...Un día, Walter B. Jehová se convirtió en solipsista practicante. En una semana su esposa se había fugado con otro hombre, había perdido su empleo de funcionario en una agencia de envíos y se había roto una pierna corriendo tras un gato negro para evitar que se cruzara en su camino.
Convaleciente en una cama de hospital, decidió acabar con todo.
Miró a través de la ventana, fijó la vista en las estrellas, deseó que dejaran de existir y ya no estaban allí. Luego, deseó que todas las demás personas cesaran su existencia y el hospital se tornó extrañamente callado, incluso para un hospital. Después, deseó que el mundo desapareciera, y se encontró suspendido en un vacío. Se deshizo de su cuerpo casi con la misma facilidad y luego dio el paso final de desear que él mismo no existiera.
Nada sucedió.
-¡Qué extraño! -pensó. ¿Puede haber un límite para el solipsismo?
-Sí -dijo una voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó Walter B. Jehová.
-Yo soy quien creó el universo que tú acabas de desaparecer con tu deseo. Y ahora has tomado mi lugar-. Hubo un profundo suspiro. -Al fin puedo abandonar mi propia existencia, encontrar el olvido y dejarte a cargo.
-Pero, ¿cómo puedo yo dejar de existir? Es lo que estoy tratando de hacer, ¿sabes?
-Sí, ya lo sé -dijo la voz. Tienes que hacerlo de la misma manera que yo lo hice: Crea un universo. Espera a que alguien en verdad crea lo que tú creíste y desee que ya no exista. Luego te puedes jubilar y dejar que él tome tu lugar. Adiós.
Y la voz desapareció.
Walter B. Jehová estaba solo en el vacío y únicamente había una cosa que podía hacer: Creó el cielo y la tierra.
Mi estómago es un nido de víboras y los murmullos lejanos no lo calman.
-o-
-¿Por qué no tienes fotolog? Todo el mundo tiene uno...
-Muérete
-o-
- Tío como puedes usar linux, es una mierda, nadie lo usa.
- ¿Pero lo has probado?
-No
- Fuck You
Rutina y más rutina, costumbres de propagación viral, sin raíces y sin duración más larga que pocos meses. Rebaños de lana, abrigos de oveja, revolucionarios de sillón que se cabrean cuando les destruyes sus utopías que mueven mundos. Que mi vida ya no es la suma del resto de una ecuación no balanceada connatural a la programación de Matrix, pues hace tiempo que tomé la pastilla roja, pero que seguimos pisando el mismo suelo.
La diferencia está en que mientras tú viajas al futuro a una velocidad de un segundo por segundo, yo lo hago en el doble de tiempo.
Luego a veces hay que quitarse la coraza y palpar el mundo con las manos, sin intermediarios. y darse cuenta de las cosas, y llegar a la conclusión de que da igual porque ¿los amigos los eliges tú o ellos te eligen a tí? No importa, quien se queda es bien recibido.
A veces hablar por hablar es mejor que callar por no molestar. Son palabras sin objetivo ni camino a seguir.
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