Al más puro estilo de Lo que me toca los cojones, quiero descargar toda la indignación que tengo encima, contra las personas hamigas de lo hajeno con “h” de hijodeputa. Como muchos se habrán dado cuenta, en la sociedad en la que vivimos hay que pagar por casi todo menos, por respirar y espirar -mientras no silbemos una canción de Ramonc1n (R)-. Hasta aquí me parece bien que todos paguemos y que todos seamos igual de pringaos que el vecino del 5º.
El problema viene con toda esta gentuza que roba y no paga por ello. Que hace algo pecaminoso y no se chamuscan sus huevos en las llamas del infierno. Que choriza pensando en que se van a librar, pero no, porque para eso estoy yo, pá cagarme en todos sus muertos. Y estoy en mi pleno derecho de dialogar con estas personas usando el entendimiento (puño derecho) y la razón (puño izquierdo).
Estos impresentables, que roban desde millones para dárselos a HemilioTuchi, hasta Emepetreses en el Carreful de su barrio, pasando por aquellos que no podemos nombrar -la hesgae coño- que sepan, que no los tengo miedo. Que tarde o temprano producirá mi organismo tan cantidad de mierda que se ahogarán en heces fecales de aquí al jueves santo.
De pandemias en el siglo XXI a través de internet:
Sí, un post sobre la gripe porcina, pero no voy a centrarme en la enfermedad, que ya bastante lo han hecho otros medios.
En la era de la comunicación, seguir el inicio de una -según los nuevos adivinos- vaticinada pandemia mundial, puede ser un tanto caótico. Una de las herramientas mas potentes para esto es twitter (aunque fue diseñada para contar qué hacías las 24h del día) . En twitter he podido seguir casos de infecciones en directo, alertas, los informes del gobierno, ruedas de prensa… casi todo pasaba por esa red social de logo azul.
Twitter se ha convertido en un medio poderoso, demasiado quizás, pero con un doble filo que asoma de vez en cuando. Nadie contrasta la información, las noticias van de boca en boca y algunos con ganas de crear revuelo se inventan las más absurdas tonterías con ánimo de ofender.
Para estar informado del avance de la gripe porcina, se crearon varios tags especiales de seguimiento (palabras clave para buscar y organizar los twitts). Pronto se empezaron a llenar de mensajes al segundo: empezó la histeria. La gente escribía lo primero que oía, lo primero que veía; otros aprovecharon para crear el meme más absurdo que he visto: sacarse fotos con las mascarillas cubrebocas y ponerlas de avatar. El spam descarado también hizo su aparición, y los chistes pesados se mezclaban con la información rescatable.
Pero a la vez muchos datos útiles se pudieron rescatar de la nube: informes y fechas de las ruedas de prensa, enlaces para verlas en directo, enlaces a webs con recomendaciones, ayuda… etc
Pero esto no es twitter, es Internet.
Los blogs echaban humo, los RSS sólo tenían 4 palabras contadas: infección, gripe, pandemia y muertes; los periódicos escribían micronoticias para ser los primeros en echar más leña al fuego, dos líneas de texto que luego ya, si el tiempo lo permitía o no se les acumulaban, las ampliarían con información de verdad.
Velocidad, exceso de información, pánico. No es el medio, es cómo se usa.
Oh Internet, ese caos, ese descontrol, todo eso te hace bella.
Y para cambiar drásticamente, uno de esos casos de caos organizado:
Otro día de la Tierra que acaba, como hace un par de años, y me pregunto si estamos mejor o peor. Si hay conciencia, si hay ganas de hacer algo, de reclamar la sostenibilidad ecológica y promover el respeto hacia la naturaleza. La que dará de comer a los hijos de nuestros hijos, el día de mañana.
Para muchos el asignar un día a esta causa, es una soberana campaña de publicidad internacional, que simplemente sirve para lavar la conciencia de algunos. Que tendría que ser 365 días al año, el adoptar dicha conciencia. Pero se equivocan. El olvido, la falta de educación medioambiental y el progreso de una sociedad irrespetuosa con el medio en el que viva, es algo que se frena con una llamada de atención de quienes creemos que el desarrollo, puede estar ligado a una sociedad libre de prejuicios de marketing y entregada a una causa justa, como es la de proteger a los ecosistemas que viven con nosotros.
Os adjunto un video de Macaco, que suena en la radio. Parece que se va a convertir en el embajador y defensor de la Tierra -lo siento Bono-.
Macaco – Moving
ConJavier Bardem, Javier Cámara, Juanes, Juan Luis Guerra, Nubla, Orishas, Pitingo, LaMari de Chambao, y muchos más artistas, famosos, cantautores, os dejo. Yo me quedo con la frase:
Imagina por un momento que todo te va bien. Tienes una mujer que te quiere, un trabajo que te gusta, unos hijos por los que darías tu vida, salud de hierro, dinero a mansalva unos colegas fieles cerca de ti, tu zumito de naranja recién exprimido y colado todas las mañanas y una conexión a Internet simétrica digna de los países del norte de Europa. No me negaréis que es una buena definición, de lo que es “irte bien las cosas”. Pero a caso, ¿no os surge la idea de que todo eso es efímero? Que nunca tus acciones estarán siempre al alza, y que habrá momentos malos.
Sinceramente es algo de estadística, aderezada con unos toques de destino. Es como jugar siempre al rojo en la ruleta. Tarde o temprano saldrá negro. Si bien decía mi abuelo de que todo lo que sube tiene que bajar, es algo por lo que hay que agradecer cuando no hay nada de lo que quejarse. De aquí salen muchas filosofías y creencias humanistas. Que si Carpe Diem, que si el cuento de el elefante y la hormiga y la cigarra, que si la lechera y su imaginación perversa. Sed libres de elegir vuestra forma de vida pero agradeced lo bueno que tendréis, por que algún día podréis perderlo todo.
Paciencia, tolerancia, parecen sinónimos, pero no lo son. Simplemente están relacionado. Dicen que es bueno ser paciente, aunque en mi opinión, lo dudo. Como en todo, no hay verdades universales, pero cuando la paciencia se transforma en aguante, y éste en ira, reza porque haya algo de tolerancia en la siguiente puerta.
Como alguna que otra vez habré dicho, todo es bueno, en su justa medida -cada uno ya sabe la suya-. Alejándome de definiciones y de mirar impronunciables palabras en el diccionario en mis ratos libres, ser tolerantes significa tener respeto. Pero no nos equivoquemos, que en cuanto se abre la boca sólo para tragar y tragar, llega un momento en el que hay que escupir todo el vaso, por muy tolerante que se sea.
Vivimos en una sociedad, en el que si eres paciente, eres tonto, y si eres tolerante, también eres tonto. Únicamente el listo de turno se libra de esta clasificación.
¿Cuantas veces aguantarías al vecino gritas a altas horas de la madrugada? ¿cinco,veinte, ochocientas? Qué pasa, que porque esté en su casa, tiene derecho a gritar. Puede que sí puede que no, pero supongo que por esa regla de tres, y siento ser un exagerado, también tendría derecho a hacer explotar la bombona de butano de su galería. Total, el perro es suyo y se lo folla cuando quiera (a.k.a : hace lo que quiere).
La tolerancia, es la clave, pero no sirve de mucho si no se aplica a todo el mundo. Por muchas “repúblicas independientes de tu casa” que haya en el universo hikea, todas tendrían que convivir en paz y en armonía. Puto iluso que soy…
Terminando, me gustaría que completaseis un pequeño cuestionario en plan MEME. No hay problema por hacerlo de forma anónima (SeñoresX, BocasDePez, alcohólicos anónimos,etc).
¿Eres de los que te encabronas con facilidad?
¿Alguna vez has llamado la atención a alguien, sabiendo que tu tenías razón? Si es así, coméntalo un poco por encima.
¿Has perdido alguna vez la compostura, por culpa de la opinión de otra persona? Si es así, somos todo oídos.
¿Alguna vez has cambiado de opinión en una discusión?
¿Has usado alguna vez la violencia para defender tu posición?
¿Has intentado alguna vez, hacer ver tu opinión a otra persona, pero sin embargo tú no querías saber la suya?
¿Has evitado alguna vez a alguna persona que no tiene tus mismos ideales/opiniones/creencias?
¿Sueles rebatir los argumentos de los demás para que los tuyos ganen más credibilidad?
Del 0 al 10 (siendo 0 nada y 10 muy tolerante) ¿cómo te defines tú?
¿Tu pareja te ha regalado un viaje a Disney World y tienes miedo de decirle que eres amnésico? Envía una carta al Diario de Patriciaupilas Dilatadas
Imaginaros que vais tan contentos por las calles de vuestra ciudad, mirando en ocasiones los escaparates de los locales. Tranquilos, no voy a hablaros de la crisis, ni del desamor de los vecinos de las plantas bajas.
Quisiera hablaros de un tema tan interesante como estúpido, pero que me saca de quicio. Os pongo en contexto. Ese canal de publicidad que es el escaparate, en el que ves vestidos, gominolas y artículos de sodoma y gomorra, es decir, de todo. Y como todo, pues tiene un precio, que veces ponen, otras no. Siempre siguiendo su propio plan de marketing, o lo que le dijo su padre cuando heredó el negocio.
Hasta aquí perfecto, cada uno es libre de poner lo que quiera en su tienda y de hacer con su gato lo que le plazca. Pero, ¿que pasa cuando lo que ves son carteles, en donde aparecen una de estas dos palabras mágicas “desde” y “hasta”? Pues que se te enciende la vena asesina, por comparar dos o más productos al precio del más barato o ofrezcan lo que, en la práctica, es casi imposible.
Pensad en un letrero que indique, Chalets de 0, 1 2 , y 4 habitaciones con garaje y piscina, desde 3000 euros. Menudo chollo, piensa uno, hasta que se fija en el “desde”. Otro ejemplo que me encontré por el mundo real: Fotocopias: Color y B/N, desde 0.02 céntimos. Increíble y yo pagando mis copias del DNI falso a cojón de mico y esta tienda a 3 céntimos. No, si al final ha venido bien la crisis.
Esta forma de publicidad, créanme, está desfasada en la ciencia de la mercadotecnia. Ya no sirve para lo que pretendían antaño, que era llamar la atención y hacer que el cliente, entrase a preguntar. Ahora como mucho, entrarán a quemarte.
Me preguntareis -aunque solo sea en mi imaginación- ¿y la palabra hasta? También está maldita, leed este ejemplo ficticio:
-Televisión sonando a toda pastilla: Interné Jazzten(*) 20 megazos, a ver si te los colamos. Hasta 20 megas de interné, tío.
Qué bien, hasta 20 megas. Ya que nos ponemos ,para atraer a más incautos, mejor decir hasta 40 millones de megas y hasta puede que te la chupemos. Otra cosa es lo que te llegue por el cable, por que en la actualidad, solo garantizan 2 megas en tu conexión a Internet. Os dejo para terminar el siguiente fragmento igualmente de ficticio que el autor, jamás, ha sido partícipe…
-Teleoperadora: Jazzten dígame.
-Representación antropomórfica de mi mismo: Si, hola, que me va un poco lento. Aun no cargó Guguel.
-T.: Le comunicamos que su línea es hasta 20 megas.
-R. A. D. M. M.: Perfecto, entonces mi pago por el servicio que me ofrecen, será también de hasta 20 euros.
Desde la punta del … pito(silbato), hasta los …huevos(de pascua). Engaño, omisión, picardía, en este caso, son sinónimos.
(*) Si habéis asociando esta frase con algún hipotético anuncio, es pura casualidad, el autor de este apunte, no tiene dinero para responsabilizarse jurídicamente ante posibles querellas de grandes multinacionales u otras empresas de la Espanis Bisnes.
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