…y llegará el día en el que el paso de las horas ya no importe; que sólo importe soñar.
Es verano ¿Se nota?
…y llegará el día en el que el paso de las horas ya no importe; que sólo importe soñar.
Es verano ¿Se nota?
Elige la vida. Elige un empleo. Elige una carrera. Elige una familia. Elige un televisor grande que te cagas. Elige lavadoras, coches, equipos de compact disc y abrelatas eléctricos. Elige buena salud, colesterol bajo y seguro dental. Elige hipoteca a interés fijo. Elige un piso piloto. Elige a tus amigos. Elige ropa deportiva y maletas a juego. Elige pagar a plazos un traje de marca en una amplia gama de putos tejidos. Elige bricolaje y preguntarte quién coño eres los domingos por la mañana. Elige sentarte en el sofá a ver teleconcursos que embotan la mente y aplastan el espíritu mientras llenas tu boca de puta comida basura. Elige pudrirte de viejo cagándote y meándote encima en un asilo miserable, siendo una carga para los niñatos egoístas y hechos polvo que has engendrado para reemplazarte. Elige tu futuro. Elige la vida… ¿pero por qué iba yo a querer hacer algo así? Yo elegí no elegir la vida: elegí otra cosa. ¿Y las razones? No hay razones. ¿Quién necesita razones cuando tienes heroína?
Yo no tengo heroína, pero tengo un teclado qwerty.
A.d.T: Felicidades espy.
Arrieros somos y en el camino nos… ¿lincharemos?
No había escuchado refrán tan rencoroso como este.
-Te acuerdas de aquel juguete que me rompiste hace 7 años, pues eso, que no te voy a donar mi riñon izquierdo.
Estoy de acuerdo en que no hay que negarle el favor a un amigo, siempre que esté dentro de lo permisible. Es decir, tambien hay que saber decir que no. Como todo en la vida, encontrar el punto intermedio es la opción correcta. Lo que es inadmisible es que te tachen de mataperros, a las primeras de cambio. Al fin y al cabo, lo que vale no es el rencor, sino el amor
“Lo que haría sería hacerme pasar por sordomudo y así no tendría que hablar.”
J.D.Salinger “El guardian entre el centeno”.
Porque uno puede callar y guardar un mar de dudas. Porque en cuanto esa persona alce la voz, temblará hasta el pilar más fuerte. Aguantar es el primer paso para desistir. Desistir es el primer paso para arrepentirse. Arrepentirse es el primer paso para la revolución; y volver a aguantar.
Como decía aquel maestro en la lengua de las mariposas, en el otoño de mi vida, yo debería ser un escéptico…pero no estoy en el otoño de mi vida, si no en la primavera; aunque lo de escéptico me lo guardo. Sigo escribiendo palabras encadenadas en una pantalla en blanco, y lo seguiré haciendo mientras pueda, al igual que me levanto cada mañana aunque algunos días sea en vano.
Mientras el mundo siga intoxicado, alguien tiene que quedar para purificar los aires.
Walter B. Jehová, por cuyo nombre no pido disculpas, pues en realidad ese era su nombre, había sido un solipsista toda la vida. Un solipsista -por si acaso no conoce la palabra- es alguien que cree que él es la única cosa que realmente existe, que las demás personas y el universo en general sólo existen en su mente y que si dejara de imaginárselos dejarían de existir…Un día, Walter B. Jehová se convirtió en solipsista practicante. En una semana su esposa se había fugado con otro hombre, había perdido su empleo de funcionario en una agencia de envíos y se había roto una pierna corriendo tras un gato negro para evitar que se cruzara en su camino.
Convaleciente en una cama de hospital, decidió acabar con todo.
Miró a través de la ventana, fijó la vista en las estrellas, deseó que dejaran de existir y ya no estaban allí. Luego, deseó que todas las demás personas cesaran su existencia y el hospital se tornó extrañamente callado, incluso para un hospital. Después, deseó que el mundo desapareciera, y se encontró suspendido en un vacío. Se deshizo de su cuerpo casi con la misma facilidad y luego dio el paso final de desear que él mismo no existiera.
Nada sucedió.
-¡Qué extraño! -pensó. ¿Puede haber un límite para el solipsismo?
-Sí -dijo una voz.
-¿Quién eres tú? -preguntó Walter B. Jehová.
-Yo soy quien creó el universo que tú acabas de desaparecer con tu deseo. Y ahora has tomado mi lugar-. Hubo un profundo suspiro. -Al fin puedo abandonar mi propia existencia, encontrar el olvido y dejarte a cargo.
-Pero, ¿cómo puedo yo dejar de existir? Es lo que estoy tratando de hacer, ¿sabes?
-Sí, ya lo sé -dijo la voz. Tienes que hacerlo de la misma manera que yo lo hice: Crea un universo. Espera a que alguien en verdad crea lo que tú creíste y desee que ya no exista. Luego te puedes jubilar y dejar que él tome tu lugar. Adiós.
Y la voz desapareció.
Walter B. Jehová estaba solo en el vacío y únicamente había una cosa que podía hacer: Creó el cielo y la tierra.
Tardó siete días.
El Solipsista - Fredric Brown
AdT: Solipsismo

La mayoría de las veces que me toca andar (por exigencias del diésel) no suelo llevar mi aipod, pues dada la combinación de poca capacidad de mi reproductor manzanil, mezclada con mi gran pereza de cambiar las canciones cada 2×3. No ir distrayéndose con la música rancia de turno de cualquier mp3, puede ser perjudicial para la salud, pues se activa por arte de magia-oscura la acción de pensar.
Partiendo de que observo muy mucho las cosas que me rodean, hay situaciones que me indignan. Cuando veo a alguien en una silla de ruedas o con algún tipo de enfermedad cerebral, no suelo apartar la mirada, pues lo considero una falta de respeto. Ver personas que giran la cabeza es una de las 5 cosas que me sacan de quicio. No entiendo como una parte de la suciedad sociedad da de lado a una minoría que son igual o más felices, que cualquiera de los que le da por girar. Ese sentimiento de pobrecito o de lástima hacia la otra persona, que a los 5 minutos desaparece para no abusar de humilde, me repugna. Si todos somos iguales, porque tratamos de diferente forma según veamos la fachada de la persona. Me calente rapido pero afortunadamente en aquel momento una de las personas que se encontraban en esa silla de ruedas respondió a mi mirada con una sonrisa, con lo que mi pensamiento me devolvio la frase de que también hay buenas personas…

Y el folio blanco se tiñó de rojo, aunque ya no quedaba nadie a su alrededor. Solo queda el pesimismo para arrancar unas palabras al día, con los párpados cerrados para no pasar del negro al negro.
No se siente engañado, ya que nadie tuvo a su lado que le engañase. No le debía nada a nadie mas que dinero, y sus palabras en alto eran para sí mismo. Murió antes de nacer y dejó como herencia un universo vacío, que algunos llenaron de sueños; sueños infundados, como sus esperanzas.
Yo le dije adiós, y seguí navegando por la Estigia con una moneda en la boca. Las velas de mi barca se apagaron con los suspiros de la dama que me acompaña, y entre sollozos de esta bella mujer distingo a lo lejos el rechinar de unas puertas al abrirse.
Era hora de dejar atrás el olor a pólvora y el sonido de las bombas.
“Le dije hazme un favor
me dijo haztelo tú con tu mano
le dije te estoy hablando de amor
me dijo enséñame un gramo y hablamos”
Domingos de cal - Frutas Y Verduras & Kase.O
-o-
Un gramo de confianza que se consume en una noche borrosa entre luces de colores; un suspiro para alternar de lo familiar a lo desconocido. Hay cosas que se dejaron pasar, y otras que no deberían haber pasado tan rápido. Otra vez pensando en voz alta ¿Voz alta? ¡Pero si estoy escribiendo! Grrrrrr… ¡otra vez!
Y A. sigue de exámenes, supongo….y yo perdido en un bosque de aire.
Need a weekend