Y a pesar del resfriado digno de un sureño en Bilbao, tiró el paragüas al suelo, la cogió de la mano y saltaron en todos los charcos que había en el camino a casa. No le buscaron sentido, razón alguna: se dejaron llevar.
Si necesitas que tu vida tenga sentido puedes aferrarte a cualquier pensamiento mundano, a cualquier sentimiento irracional (por ejemplo el amor) o al 42, como quien dice otro número. Si de verdad quieres vivir, entonces sonríe: le encontraste sentido a la vida.
El algodón de azúcar el lo más dulce, pero a veces al comerlo se endurece y produce una sensación desagradable. A veces cosas parecidas nos pasan en nuestra pequeña utopía y resquebrajan nuestro plan infalible de ser feliz y bla bla bla. La vida, indefinible por los que les gusta definir las cosas, es tan perfecta que rebosa de cosas buenas, tantas como de malas.
¿De verdad una sonrisa no tapa tantos agujeros del pasado?
Y alguien sabe que la vida sigue, pero necesita hacérselo recordar a otra persona. Hazlo cada día, cada hora. hazlo con una sonrisa.
Go play!
Y mientras yo sigo pensando que si la gente comprendiese la diferencia entre libertad y libertinaje el mundo sería un lugar mejor :)
Foto: Cotton Candy Lovers! -
Suena: P!nk (o como dice Adrián, que siempre está pensando en lo suyo: Ping) - So What
Bueno, el título viene por esta canción (la más rayante que he escuchado hasta hoy ) http://goear.com/listen.php?v=b223c4e y no tiene nada que ver con el post.
La verdad es que hoy toca escribir por desahogo, pero nada malo, al contrario. Cuando te sientes bien (y no sólo por el enamoramiento/caratonto provocado por una fémina de clase) mejora que alguien que se siente parecido te diga: yo también, ¿damos una vuelta?
En lo que llevamos de mes he recuperado algo que perdí hace meses y que la verdad era necesario recuperar. Ahora hay mucho tiempo perdido que hay que aprovechar.
Por otro lado nuevas amistades ( y algún troll ;) ) se gestan en el seno de Internet, ah, y poder hablar horas y horas con una letona ( de Letonia por supuesto) en inglés chapurrero no tiene precio. (Hacerla cantar una canción del grupo de arriba tampoco tiene precio, pero es, cuanto menos, gracioso). Interneeeeeeerl que gran invento. (Por supuesto, que ya se que familiares y adheridos a la causa leen estas líneas, también diré que no he dejado de lado los estudios, en ese ámbito las cosas marchan bien)
He vuelto a ver la luz del día, y no me ha cegado. esta vez llevaba puestas las gafas de sol que me dejaste.
El día que me vuelva loco, y me líe a tiros, os lo haré saber.
El día en que cambié mis principios, por otros ligeramente distintos, os lo diré.
El día que pierda la paciencia y tercie la razón, quedará grabado.
Pero el día en el que fracase, dame una patada en el culo y recuerdamé que lo intenté.
La inspiración se ha vuelto tan intermitente como las lluvias en otoño por esta zona de la Península. Las hojas caen al compás de mis ánimos y al unísono el aire los lanza de nuevo pretendiendo alzar el vuelo. Los folios se marchitan y se empapan de réquiems con olor a tierra mojada.
Los sonidos de la mañana o tal vez la inercia me llevan hacia la entrada de un nuevo día; la niebla espesa será hoy mi nueva compañera de bus. Al fondo las viejas piezas de la chapa vibran produciendo un contínuo ruido que rompe el cálido silencio, premonición de lo que nos espera fuera, en la calle, donde el silencio se desvanecerá y de cálido quedarán recuerdos tan nostálgicos como efímeros.
En qué coño estaría yo pensando... ahora me tengo que tragar toda esa mierda que ladré por las esquinas de rincones oscuros llenos de gente esperando oírme para después aplaudir mi ego y elevarme por encima del resto de mortales.
Pero todo lo que sube baja y yo me acabo de estrellar contra el suelo.
Varias cosas AdT:
Si alguna canción no funciona, quieres saber el nombre de alguna en concreto o el autor, escribe un comentario.
Si aún no habéis visto Weeds, tardáis.
Foto: Tire Swing -
Suena: Fuck, i was - Jenny Owen Youngs (de la BSO de Weeds)
Siempre le habían dicho que no mirase hacia abajo, pero Alice estaba convencida de que si nunca miraba, no comprendería de que debía tener miedo. Se sentó en el borde de la roca más alta del abrupto acantilado y con las piernas suspendidas en el aire, apretó sus manos contra el borde que separaba el suelo del aire. Decidida agachó la cabeza.
Un hermoso río encajado en la roca reptaba a decenas de metros de ella; a medio camino, pájaros que iban y venían ajetreados rompían el aire a voluntad. Era algo de lo que no debería tener miedo ¿Por qué no mirar hacia abajo? ¿Por qué perderse algo tan hermoso?.
Ensimismada, un movimiento en falso hizo que la maldita gravedad actuase según lo planeado, y la muchacha cayó al vacío dejando atrás un ahogado grito de desesperación. Todo pasaba a cámara lenta mientras el aire acariciaba sus mejillas y hacía que su pelo bailase al son del libre albedrío. Las distancias se acortaban, el fin se acercaba con violencia, tocó el agua y entonces.... entonces despertó envuelta en sudor.
Desde aquella noche ella siempre lleva la cabeza bien alta, no por vanidad, no es de esas. Sabe que no mirará más hacia abajo porque ya sabe lo que se va a encontrar.
Una canción resuena en la calle. No la trae el viento, la trae su voz que agoniza. No se cuando volverá; no se ha ido y no veo momento para echarla de menos. Esa maldita me ha fallado, la miré a la cara y me dio un aliento envenenado; vanas esperanzas, hace que uno se sienta traicionado. Su vestido negro desgarrado no es sino reflejo de los malos ratos que ha hecho pasar a gente como tú. Se regocija cuando puede teñir de negro otra vida, clavar acero ardiendo en el camino y bifurcar destinos para siempre. No es lo que quiere ni lo que puede, es lo que desea en ese momento. Tendré fuerzas para retarte cara a cara, seré yo quien te quite la vida. Puta puta diosa fortuna, púdrete.
Reconozco que son sólo 2 palos de hierro, unidos por trancas de madera, que recorren valles y montañas, bajas mesetas y altiplanos, como las raíces de una encina. El tren, y sus vías, todo ese mundo que me maravilla. Puedo estar horas y horas en una estación, perdiendo todos los trenes de vista, a la vez que llegan nuevas visitas. Hasta el lenguaje ferroviario tiene algo mágico; aguja, tope, patín, balasto,biela. ¿A quien no le llega al corazón la palabra "catenaria" o "traviesa"? A mi, sí. Aunque he de reconocer que no soy de los nostálgicos del Vapor y del de mi ciudad, sino que me atrae más la electricidad. Pero qué mas da, Talgo que Ave, Altaris que Regional. Coger un tren significa cambiar de vía, alejarte de la marquesina de la estación del Norte.
Es mucho mas que coger un coche o ir en bus. Es como un viaje en el tiempo y no en el campo. Estacionar en un nuevo andén, situarse mirando el final del camino de hierro y ver que los carriles de las vías nunca se llegan a juntar. ¿Hay algo mas especial que eso?
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