Siento en mi, al diablo mismo, recorriendo en kayak las arterias principales de mi cuerpo. Rumbo a mi corazón, contaminando el líquido rojo con tinte turbio, de malos pensamientos. Se aproxima sin que nadie le detenga, como corsario empecinado, o perro hambriento. Todo por un fin; romper mi paz interna, despertar a la bestia se lleva dentro, traspasar y posteriormente, cortar la línea que separa el bien del mal. Viene para empujarme a las afueras de mí...Ahí viene
Tras haber dejado el café por prescripción médica -mi doctor me quiere joder vivo-, y tras visitar hoy -otro que me quiere putear con su tema diario ""- me veo en la inevitable opción de cerrar puertas y ventanas -¡gracias!, queridas fiestas de mi barrio- y de colgar una corbata en el pestillo de mi puerta para evitar que mis pocas ganas de seguir chapando se esfumen por alguna rendija entre interrupción e interrupción.
Esto da miedo. Pensar que ahora soy yo el vecino cabreado que desde su balcón, se caga en los chavales del botellón y en la madre que los parió, mientras que suelto de vez en cuando por la ventana un "". Esperemos que esto tercie en unas semanitas.
Aunque el cambio no me quitará ni las ganas de seguir soñando la noche a mi manera, prefiriendo soñar despierto, que vivir dormido. Cuantas veces me habré despertado inmóvil en la noche, incapaz de mover ni un sólo ápice de mi cuerpo, con el temor de que fuese todo tan real, hasta descubrir, que todo es simplemente otro sueño más. Quedo clausurada la trilogía de El | señor | de los | estudios |. Gracias a todos los que han soportado mis desvaríos, y que comentaron.
Horas pasando a compás de tres, bar tras bar nos han visto esta noche decaer. Picar a la puerta del primer banco y salir corriendo al segundo gran charco a dar de comer a los patos, que volarán tan ponto como puedan, como el dinero que nos acompañaba. Otro cristal vacío de color sobre madera horizontal, mas las luces no paran de girar a compás de la música de la trastienda de un tugurio aleatorio dirigido por una mente irregular.
Hay ruido, pero serenidad; la rapidez son líneas en mis ojos -rojos- que se pintan nada rápido, y la felicidad está encerrada en el fondo de la botella de ron que no puedo alcanzar desde el banco, sentado y vomitando.
Y mañana a retorcerse en una cama posiblemente desconocida, maldiciendo la bebida, planeando abstenerme de por vida y sabiendo que será un fracaso y el mismo fin de semana se repetirá en bucle acabando en tragicomedia ya leída.
Porque cuando un amigo lo pasa mal, tú lo pasas mal. Si a eso le sumas cientos de kilómetros de distancia y que es uno de los mejores amigos que nunca has tenido, la cosa empeora.
Hay personas que las conoces desde siempre, has cogido confianza con el tiempo y ya son parte de tus recuerdos. Hay otras personas que conoces de casualidad, se cruzan en tu vida y sorprendentemente en unos meses se convierten en tu día a día.
Amigos hay muchos, y tengo la suerte de que los míos no se cuentan con números de 3 ni 4 cifras; amigos en los que confiar plenamente, que sabes que harían todo por ti y más, pocos. Por eso cuando uno de ellos no pasa por un buen momento, su malestar se contagia.
Esas son ahora, aproximadamente, las que he dado a lo largo de mi vida. Hoy cumplo años y me gustaría hacer un post recopilatorio de los últimos 365 días si ustedes, anónimos y tímidos lectores, me lo permiten.
Para empezar por un resumen (y así el que se aburra y no quiera seguir leyendo se queda con lo esencial) diré que ha sido uno de los mejores años que he vivido.
Al principio tuve que acarrear repetir de curso, pero como me lo merecía, estar un año más sufriendo lo llevo ahora bien y con ganas de acabar y marcharme. Planes de estudio: quiero ir a Madrid (ahora el destino y también mis padres tomarán cartas en el asunto).
En cuanto a amistades, me dejé de hablar con mi mejor amigo por tonterías (como suele pasar siempre) pero todo se arregló y volvió a la normalidad. Desde hace medio año he conocido a gente nueva en puntos dispares de la geografía española (la capital, la tierra de los maños -mañolandia o koland- ...etc) que se han convertido en algunos de mis mejores amigos. Hay nuevas personas en quien confiar, cosa que es difícil para mí (pero me han demostrado mucho y no me han fallado).
Por otra parte las que ya estaban siguen como estaban, bien, y enemigos siempre tengo (que si no tuviese vaya mierda de vida xD)
Y cuanto le debo a la web naranja...
Amores: haberlos haylos. Esas mujeres que te traen de cabeza y son más complicadas que un cubo de rubik para un daltónico. Llegué a querer mucho a una de ella y no surgió nada. Pasamos página y a seguir buscando.
En cuanto a mi economía y mi salud: la una muy mal, la otra muy bien, no me voy a quejar xD
Han sido 365 días cargados de todo lo que se puedan cargar. Emociones no han faltado, viajes quizás sí. Mis planes de futuro incluyen mejores notas y más viajes (UK allá vamos) y poder estar más con la gente que merece la pena.
Muchísimas gracias a todos por acompañarme en este viaje que no tiene fecha de fin, la parada nº 19 ya la estamos empezando a dejar atrás a cada segundo.
Imagina por un momento que todo te va bien. Tienes una mujer que te quiere, un trabajo que te gusta, unos hijos por los que darías tu vida, salud de hierro, dinero a mansalva unos colegas fieles cerca de ti, tu zumito de naranja recién exprimido y colado todas las mañanas y una conexión a Internet simétrica digna de los países del norte de Europa. No me negaréis que es una buena definición, de lo que es "irte bien las cosas". Pero a caso, ¿no os surge la idea de que todo eso es efímero? Que nunca tus acciones estarán siempre al alza, y que habrá momentos malos.
Sinceramente es algo de estadística, aderezada con unos toques de destino. Es como jugar siempre al rojo en la ruleta. Tarde o temprano saldrá negro. Si bien decía mi abuelo de que todo lo que sube tiene que bajar, es algo por lo que hay que agradecer cuando no hay nada de lo que quejarse. De aquí salen muchas filosofías y creencias humanistas. Que si Carpe Diem, que si el cuento de el elefante y la hormiga y la cigarra, que si la lechera y su imaginación perversa. Sed libres de elegir vuestra forma de vida pero agradeced lo bueno que tendréis, por que algún día podréis perderlo todo.
Los últimos comentarios