Un pequeño cúmulo de cosas, granitos de arena que se juntan para formar una montaña. Y la montaña resulta ser volcán. Hoy viernes, esperado viernes, estoy mal (más que mal, asqueado); tanto que hasta se me olvida poner en algún lugar de esta entrada que va sobre mi vida personal. Pero bueno, si a alguien le interesa, sepan ustedes que se me pasará con el tiempo.
Por otra parte decir que la inspiración ha vuelto a encontrarse conmigo, aunque sólo sea mirarme a los ojos mientras cruzaba una calle. He vuelto a escribir en papel lo que hacía meses que no escribía. Algún día lo plasmaré en este blog.

Decir a los que lean este mensaje y me conozcan, que este finde no me van a ver por el maldito messenger, y espero que por mucho tiempo. Estoy cansado de conversaciones insípidas y vacías, con tanto entusiasmo como el que pone uno al abrir la lata de comida para perros. También quien me conozca tendrá mi móvil, que sepa que puede usarlo si quiere algo, que creo que a estas alturas no hace falta explicar como funciona un puto teléfono; o los emails.
Para los que seguís ahí, seguimos adelante con el blog, que no decaiga.




29 de Septiembre de 2007 a las 0:07
Unavailable for moments…
30 de Septiembre de 2007 a las 20:27
Creo que acabas de comprender como me senti hara unas semanas atras… es inevitable, el contacto humano no es sustituible.
Nosotros lo intentamos sustituir por el mess..PUTA y hemos descubierto que la gente no tiene ni puta idea de ser ella misma fuera de los sonidos a 2 metros, o quiz´as por tel´efono, es triste, pero cierto…
Un abrazo, dale caña.
(Que rayada con lo de dar caña)