Aún no la palmé. Según una página de predicción de decesos, para mi fecha límite aún quedan 3962 días. Casi 4000 días de los que unos 570 son domingos. Si, ese día de la semana que tanto H. como este menda “adoran tanto”. En mi caso, este odio tan profundo viene a raíz del fin de la semana y de ser víspera de una nueva, en la que generalmente me suelo proponer nuevas metas, nuevos imposibles y menos vicios, o por lo menos intentarlo. ¿No os pasa eso de decir, jamás diré/haré/fornicaré algo? Si la respuesta es afirmativa, toca hacer uso del refrán: a lo hecho … patada en los cojones. Así es el juego.

PD: no voy a volver a poner “un saludo a todos” por que la última vez que lo hice no volví a hacer acto de presencia hasta hoy




25 de Febrero de 2008 a las 9:09
Nevos imposibles, agendas de buenas acciones que acaban en un rincón de la habitación con menos del 20% de palabras tachadas… Bendita ignorancia de los límites de uno, maldita esperanza que nos desencuadra.
Saludos, A., que yo si saludo aunque no me veáis en @#~½# años.