Arrieros somos y en el camino nos… ¿lincharemos?
No había escuchado refrán tan rencoroso como este.
-Te acuerdas de aquel juguete que me rompiste hace 7 años, pues eso, que no te voy a donar mi riñon izquierdo.
Estoy de acuerdo en que no hay que negarle el favor a un amigo, siempre que esté dentro de lo permisible. Es decir, tambien hay que saber decir que no. Como todo en la vida, encontrar el punto intermedio es la opción correcta. Lo que es inadmisible es que te tachen de mataperros, a las primeras de cambio. Al fin y al cabo, lo que vale no es el rencor, sino el amor


