
Uno acostumbra a comer con la radio puesta, escuchando las noticias a la vieja usanza. Nada de televisión ni Internet dospuntocero. Es bueno saber como está el mundo ahí fuera, o como quieren hacernos los creer que lo está (paso, no voy a entrar en teorías conpiranoicas, ni nada por el estilo). La cuestión es que lo que hay ahí fuera esta un poco revuelto. La noticia que más me impacto fue la del corte del suministro eléctrico y de carburantes en la franja de gaza. 1,5 millones de personas sin electricidad, petróleo y únicamente recibiendo 6 tipos distintos de alimentos básicos: “harina, aceite de cocina, azúcar, arroz, mantequilla y fruta”. Seamos sinceros, sin electricidad dificilmente se puede vivir en una ciudad. Servicios básicos, saneamientos, agua y gas. Todo eso reducido a lo mínimo. Tan sólo imaginaros pasar 24 horas sin electricidad. Nada más levantarnos, vestirnos, e ir a por agua(bombas eléctricas), bajar las escaleras (ascensor), llevar una antorcha (alumbrado público), recoger el agua del pozo a la garrafa(red de tuberías de agua), volver en bici, andando , en tren de vapor o en carro tirado por burros (automóviles, autobuses). Llegar a casa encender las velas (lámparas) lavarse la cara escuchando a tu grillo favorito (radio, mp3) y asearse calentando el agua en una cazuela (agua sanitaria), encendiendo la lumbre (vitrocerámica, inducción) con un mechero o unas cerillas(encendedor eléctrico). Y esto para desayunar arroz o fruta, con cuidado de no quemarse con el aceite, ante la dificultad de mantener unos servicios mínimos en tales circunstancias.
¿No sería mejor que les matasen a todos, ilustrísimo pueblo de Israel? No es correcto que justos paguen por pecadores. No todos saben fabricarse un lanzacohetes C-90



